Por Noelia Lavara
Muchos escritores, guionistas y creativos en general dicen que la inspiración existe, pero que uno debe estar sentado delante de su escritorio de trabajo para poder cazarla al vuelo. Si ellos están tan convencidos -y viven de las buenas ideas que sus cabezas generan- seguro que algo de razón tendrán. Todos somos capaces de crear ideas geniales para promocionar nuestra asociación, y lo más rentable, según los más reputados gurús, es plasmarlas en Marketing de Guerrilla.
“¡Lo que nos faltaba! Todavía estamos lidiando con las cuatro “Ps” para encajarlas en la asociación y ahora nos vienen con otra cosa nueva!”. Pues sí, también usted vive en un mundo en el que puede localizar a cualquier persona en segundos gracias al mail o el móvil, preparar la comida a distancia, gracias a un robot que le pone el cocido dos horitas antes de que llegue a su casa, o se “conecta” a Internet en la playa, lo que viene bastante bien para “desconectar” de los monólogos de su suegra. Y de eso no se queja… ¿eh?
El mundo que nos ha tocado vivir está íntimamente ligado a la innovación, y usted puede elegir entre subirse al carro ganador o lamentarse de su atraso… y de los tiempos que corren. En Korazza hemos escogido lo primero, y ahora le damos cuenta del último grito en Marketing, el llamado Marketing de Guerrilla, o lo que es lo mismo, acciones encaminadas a lograr el máximo impacto con el mínimo presupuesto. Suena bien… ¿No es verdad? Algo así como lo que hacían los grupos de guerrilleros españoles que consiguieron socavar la arrolladora maquinaria de guerra del emperador Napoleón, o los reducidos grupúsculos vietnamitas que lograron vencer a la mayor potencia del mundo.
Si ellos alcanzaron sus objetivos… ¿Por qué no va a poder usted romper la barrera del desconocimiento generalizado sobre su asociación? Lo importante para triunfar en Marketing de Guerrilla son las ideas, que deben ser baratas, fáciles de llevar a cabo e impactantes: una fiesta, una pegada de carteles con un mensaje rompedor o transgresor, unas camisetas originales, unos mecheros totalmente distintos…
En este tipo de Marketing lo que prima realmente es la Creatividad con mayúsculas, pero no la creatividad gratuita, sino orientada a un objetivo: captar la atención –siempre con buen gusto- de nuestro público objetivo, esto es socios o empresas susceptibles de asociarse. Incluso podemos probar a despertar el interés del público objetivo de nuestros socios, los clientes finales, de tal manera que las empresas del sector se darán cuenta de que contamos. Y mucho.
¿Complicado? No tanto. Recientemente, hemos tenido noticia de que una red de inmobiliarias decididas a hacer frente a la crisis reunió a multitud de vecinos de un barrio de Madrid con el objeto de darse a conocer en la zona. El resultado fueron dos pisos vendidos en el momento, media docena de inmuebles cedidos en exclusiva e infinidad de contactos, amén que algún que otro “Asturias patria querida” mal entonado, producto del achispamiento general.
Quizá no sea una idea tremendamente original, pero funcionó, y por poco dinero. Lo realmente reseñable es que puede ser perfecta para ser aplicada por una asociación de este u otros sectores que pasan por problemas debido a la crisis (inmobiliarias, constructoras, materiales de construcción, venta de coches…) ¿Por qué no montar un súper happening con grupos de rock desconocidos, refrescos, juegos de agua, y carpas con las ofertas de nuestros socios? Saldría más barato que insertar un par de anuncios en dos periódicos de ámbito nacional y seguramente tendría más repercusión en los medios…
Pero si esta idea no se puede aplicar a su sector, no desespere. Hay miles de iniciativas en las que puede inspirarse o tomar "prestadas" de Internet, como las que hemos ido recogiendo en páginas especializadas: unas toallas con titulares y mensajes publicitarios –a modo de revista- y en las que queda un hueco central donde reposa el bañista, de tal manera que se convierte en todo un “top-model”. O un anunciante de Spaguetti que emplea unas pegatinas gigantes con rostros femeninos y masculinos en la proa de un barco, de modo que la maroma que ata al navío al puerto se introduce en la boca del fotografiado…
En ocasiones se emplean actores, que hacen sketchs en medio de la calle, en otras pintadas con graffittis, en otras humoristas que interpelan al viandante… Lo interesante es siempre llamar la atención de periodistas y bloggers, lograr diferenciarnos e impactar a nuestros socios.